domingo, 28 de agosto de 2011

Beautiful Thing y Thamesmead

Beautiful Thing (Hettie Macdonald, 1996) es una tierna historia de amor gay adolescente que se desarrolla en un suburbio de clase obrera de Londres. Multiculturalidad, marginalidad, maltrato familiar y drogas por un lado, aunque también comprensión, cariño y la excitación de dar los primeros pasos en el mundo adulto por otro, componen el puzzle que sirve de fondo a esta entrañable película que transcurre en el barrio de Thamesmead, Bexley.

Entre 1965 y 1986 el gobierno local del Gran Londres pasó a llamarse GLC (Greater London Council), cubriendo administrativamente un área greográfica mayor que el anterior London County Council (LCC), cuyo departamento de arquitectos ya es un conocido de este blog a través de Farenheit 451 y los bloques de Roehampton. Fue el mismo departamento de arquitectos, aunque ahora del GLC, quien proyectó Thamesmead South (1967-1971) como apertura y expansión de la ciudad en lo que anteriormente era una zona pantanosa deshabitada. El objetivo de este nuevo desarrollo urbanístico era crear vivienda social para realojar entre 60.000 y 100.000 personas, procedentes en su gran mayoría de infraviviendas victorianas del centro de la ciudad.

En la Wikipedia nos explica los fallos funcionales de Thamesmead South: escasísima dotación de espacios comerciales, carencia de transporte público rápido (tren, metro) y problemas de seguridad y usabilidad en los trazados peatonales, que a nivel estético daban el aspecto futurista que tanto gusta en Der Brutalismus, pero que resultaban muy poco prácticos y además, peligrosos. En fin, un cuadro muy habitual en el Reino Unido cuando se habla de brutalismo y vivienda social.

CitiWiki, espacio público digital de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Granada (ETSAG), incluye información muy interesante sobre este proyecto, tanto a nivel urbanístico como la descripción de la tipología de viviendas. En Flickr hay una cantidad ingente de fotos de Thamesmead South (búsquedas sugeridas: thamesmead south y thamesmead architecture), así como de ésta y otras obras del GLC/LCC Architects' Departament.

miércoles, 24 de agosto de 2011

La Naranja Mecánica y la Universidad de Brunel

Mucho se ha escrito sobre La Naranja Mecánica (Stanley Kubrick, 1971), y mucho más se tendrá que seguir comentando sobre esta adaptación al celuloide de la novela homónima del ínclito Anthony Burgess. Considerada una obra maestra por prácticamente todos los aficionados al cine, nos encontramos además ante una de las contadas ocasiones en que se hace justicia al original impreso. En esta bitácora nos vamos a limitar a dar a conocer su conexión con la arquitectura, ya que para las localizaciones de esta distopía futurista de ultraviolencia era necesario recurrir a la modernidad utópica propuesta por el brutalismo. A Clockwork Orange es un filón en ese sentido, y los exteriores nos pasean por un buen número de edificios considerados como icónicos dentro de este estilo arquitectonico. Por no abrumar ni aburrir, hoy me voy a centrar en el campus de la Universidad de Brunel, en Uxbridge, Londres, donde se encuentra las 'Instalaciones Medicas Ludovico' en las que Alex será sometido a la terapia de aversión.

El campus original fue diseñado por el arquitecto Sir Richard Sheppard (1), muy poco antes del rodaje del film por lo que parece, ya que las primeras imágenes muestran aspecto de que la obra está aún por rematar. Aunque a lo largo de los años el campus ha sido remodelado parcialmente para adaptarse a las necesidades de un número creciente de alumnos (2), el impresionante Centro de Conferencias (Lecture Centre) que vemos en la primera captura se ha mantenido prácticamente intacto. En las siguientes imágenes, vemos como el preso y los guardianes se dirigen a una de las residencias de estudiantes (actualmente denominado edificio John Crank) donde será entregado a los responsables médicos.

Ha sido bastante complicado encontrar información sobre este arquitecto; en la Wikipedia indican que, junto con sus partners en la firma Sheppard Robson, fue autor de un buen número de colegios, escuelas y edificios en varias universidades. Lamentablemente en el website corporativo de dicha compañía no aparece información sobre sus trabajos en los 1960s y 1970s. Lo mejor en estos casos, como siempre, es echar un vistazo a sus obras en flickr.

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(1) Fuente: número 9 de octubre de 2010 de la revista Express de la Universidad de Brunel
(2) Fuente: Brunel Link 2011, revista de alumnos de la Universidad de Brunel

martes, 16 de agosto de 2011

Blow-up y The Economist Plaza

Blow-up (Michelangelo Antonioni, 1966) es una película de culto por muchos motivos. Quizás el más importante es tener como telón de fondo a Londres en plena efervescencia del Swinging London: la moda, la música, el arte y la fotografía que florecieron en esa ciudad durante la segunda mitad de los 1960s quedaron perfectamente documentados para goce y disfrute de mods en particular y de todos los aficionados a la cultura sixties en general. También es muy conocido el hecho de que el guión se basa en un relato corto de Julio Cortázar, así que más de uno, entre los que me cuento, ha pasado bastante tiempo intentando encontrar algún libro o colección de cuentos de este autor donde aparezca 'Las Babas del Diablo', que fue la fuente de inspiración de Antonioni. Por estos dos motivos este film es uno de los favoritos del autor de este blog, aunque no es el porqué de esta entrada: en realidad si hoy Der Brutalismus trae a Blow-up a la palestra es por esa escena incial de apenas un mituto en que una pandilla de actores/mimos recorre alocadamente The Economist Plaza (Alison y Peter Smithson, 1959–1965) montados en coche.

Incluso en esta breve aparición se puede apreciar la perfecta planificación del conjunto de oficinas y la excelente combinación entre sobriedad y modernidad en los tres edificios. Considerada una de las mejores creaciones de Alison y Peter Smithson, esta pareja constituyó uno de los principales teóricos del brutalismo y fueron cabeza visible de la vanguardia artística en UK en los 1950s (no en vano fueron co-fundadores del Independent Group). A ellos se debe el concepto de 'Streets in the Sky', muy popular en la arquitectura de los años 1960s y 1970s, cuyo objetivo era fomentar la incorporación de amplias zonas de circulación dentro de los edificios residenciales para así crear proximidad y cercanía entre los residentes. Estas 'calles en el cielo' impulsaban también la completa separación del tráfico de vehículos y peatones, canalizandolos a diferentes niveles.

Su primera gran obra construida, la Hunstanton Secondary Modern School de Norfolk (1949-1954), hoy día la Smithdon High School, tiene la categoría de edificio protegido y supone uno de los primeros ejemplos de brutalismo en el Reino Unido, en tanto en cuanto muestra los materiales de construcción y los elementos estructurales del edificio en crudo, sin revestir ni ocultar a la vista. Los materiales de elección sin embargo fueron el acero y el cristal, en lugar del hormigón que caracteriza habitualmente a la gran mayoría de edificios de este estilo. Como no podía ser de otra forma conociendo la mala prensa que persigue al brutalismo y a pesar de la fama y gran reputación adquirida con sus primeras construcciones, los Smithsons cayeron en desgracia a principios de los 1970s tras el fracaso que supuso su ambicioso proyecto residencial Robin Hood Gardens en Londres. A partir de ese momento, esta pareja de arquitectos se centró en la enseñanza y en diseñar unas pocas viviendas privadas.

Podéis ver más fotos de la obra de los Smithsons en su grupo de Flickr.

jueves, 11 de agosto de 2011

Brainstorm y la sede de Burroughs Wellcome

Brainstorm (Douglas Trumbull, 1983), o Proyecto Brainstorm como se tituló en España, es un entretenido thriller de ciencia ficción en el cual gran parte de la acción transcurre en el la sede corporativa y centro de investigación de la Burroughs Wellcome & Company (Paul Rudolph, 1969), una empresa farmacéutica americana fundada a finales del S.XIX y que actualmente, tras diversas adquisiciones y fusiones realizadas a lo largo de los años, forma parte de la multinacional GSK, GlaxoSmithKline.

En la película, Christopher Walken y Louise Fletcher interpretan a dos brillantes científicos que descubren un método para grabar y reproducir las sensaciones experimentadas por el ser humano. El Ministerio de Defensa estadounidense se interesa en esta técnica debido a su pontencial como herramienta de entrenamiento y en otros campos más oscuros a nivel de Inteligencia de Estado, con lo cual el conflicto y la trama están servidos. Fue una película que me impresionó en su momento y en la que destacaban los gráficos generados por ordenador. Una reciente revisión de la misma me ha demostrado que ha envejecido con mucha dignidad.

Paul Rudolph es un interesantísimo y reputadísimo arquitecto americano firme seguidor de los postulados estéticos del Movimiento Moderno, siendo además uno de los grandes nombres del brutalismo en EEUU. Sus mastodónticas obras son veneradas por unos y despreciadas por otros (por supuesto este blog se cuenta entre los primeros), aunque esto no es nada nuevo y si venís siguiendo esta bitácora ya sabréis que los edificios construídos en este estilo arquitectónico polarizan a la sociedad creando fieles adeptos o acérrimos detractores, no hay término medio.

Más información sobre este increíble arquitecto en el blog de la Fundación Paul Rudolph y en su grupo de Flickr, el cual recoge abundante información y fotos de la sede de la Burroughs Wellcome.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Fahrenheit 451 y los bloques de Alton West

La película Fahrenheit 451 (François Truffaut, 1966), adaptación de la novela homónima escrita por el ínclito Ray Bradbury en 1953, tuvo un montón de dificultades para completarse: problemas de financiación que retrasaron y detuvieron el rodaje varias veces, el casting que no se terminaba de cerrar, Oskar Werner y Julie Christie que no se soportaban... Por suerte al final la primera incursión del director francés en el cine de ciencia ficción dio su fruto y podemos disfrutar de un interesantísimo film que hace justicia al libro sin necesidad de efectos especiales, y eso a pesar de que se sacrificaron ciertos elementos de ficción especulativa para hacer el proyecto viable. Las localizaciones incluyen los bloques de Alton West en Roehampton, Londres, donde entre 1953-1958 el LCC (London County Council) Arquitects' Department construyó una urbanización que incluía cinco bloques claramente inspirados en la Unité d'Habitation de Marsella de Le Corbusier, que actualmente se encuentran protegidos y en perfecto estado de conservación.

miércoles, 27 de julio de 2011

CCCP: Cosmic Communist Constructions Photographed

CCCP: Cosmic Communist Constructions Photographed
by Frédéric Chaubin
ISBN: 9783836525206
PUBLISHED: 25/03/2011
PAGES: 312
BINDING: Hardback
SIZE: 340 x 260 mm

Este impresionante libro de gran formato, primorosamente editado como solo sabe hacer Taschen, documenta un total de noventa edificios unidos por su espectacularidad y monumentalidad pero situados en varias ex-repúblicas soviéticas distintas. Si bien el hormigón crudo en el sentido brutalista es el material elegido en prácticamente todos los casos, es posible catalogar formalmente en este movimiento a unos pocos nada más. La originalidad y la desbordante imaginación que los arquitectos aplicaron a la hora de concebirlos es quizás la única característica común a todos ellos.

Erigidos en las últimas decadas de la URSS aprovechando que el férreo control que exhibía su estructura política empezaba a tambalearse, las construcciones incorporan una variedad de elementos constructivistas, expresionistas, regionalistas, o de ciencia ficción y el cosmos (un sustituto extraoficial de la religión en un país oficialmente ateo), pero los hay que se pueden clasificar claramente dentro del Movimiento Moderno o el brutalismo. El resultado es una mezcla abigarrada de influencias que magnificadas por los enormes volúmenes es imposible que deje indiferente a nadie.

Excepto el breve e interesante ensayo que abre el libro, a cargo del propio autor y en el cual nos cuenta el proceso de recopilación de imágenes y de documentación de las mismas a través de publicaciones oficiales casi desconocidas, la fotografía arquitectónica es la verdadera protagonista y ocupa la práctica totalidad del volumen.

Edición trilingüe en español, italiano y portugués. Más información en la página web de los editores, Taschen.

jueves, 21 de julio de 2011

Modesty Blaise y Bridget Riley

Aprovechando el tirón de las películas de espías y agentes secretos, que se popularizaron en los 1960s con las primeras adaptaciones de novelas sobre James Bond, se llevó a la pantalla grande también al personaje de cómic Modesty Blaise (Joseph Losey, 1966), probablemente con la intención de convertirse comercialmente en la competidora femenina de 007. Ni que decir tiene que no fue así. A pesar de los grandes nombres que incluía el reparto, con Monica Vitti, Terence Stamp y Dirk Bogarde a la cabeza, la película es bastante floja, aunque incluye algunos bizarrismos dignos de mención, como la extraña celda de Op-art en la que en un momento dado se encierra a la protagonista.

El patrón geométrico es una versión coloreada de Straight Curve (1964), una conocida obra de Bridget Riley originalmente en blanco y negro. ¿Colaboraría la británica en su creación, o fue tal vez una apropiación indebida, como ocurrió en muchas ocasiones con su obra durante los 1960s? Curiosamente, no he podido localizar en Internet ninguna imagen del cuadro original de Riley, supongo pues, que pertenecerá a una colección privada.

martes, 12 de julio de 2011

Get Carter y el parking Trinity Square

Uno de los pocos logros de Get Carter (Mike Hodges, 1971), estrenada en España como "Asesino Implacable", fue rodar una de las escenas tras el desenlace de la trama en el aparcamiento Trinity Square de Gateshead (Owen Luder & Rodney Gordon, 1967). En realidad, el Trinity Square Car Park, pues ese era su nombre oficial, era un centro comercial con un aparcamiento de varias alturas encima, construído todo ello dentro de los parámetros del brutalismo. En la última planta había además un fantástico café-mirador que parece ser no se llegó a inaugurar nunca, de hecho en la película aparece uno de los personajes principales cerrando el diseño de un restaurante con un par de arquitectos muy posh y muy afectados. Es decir, que 4 años tras su inauguración, el café-mirador seguía cerrado.

El otro mérito de la película es haber capturado en vivo y en sus orígenes el ambiente de un club de la escena que posteriormente se ha dado en llamar Northern Soul. Son unos 20 segundos aproximadamente, pero toda una legión de mods, skinheads y seguidores de los éxitos soul más underground la citan entre sus favoritas debido a esta particularidad. A mi el film me parece malísimo, en concreto la interpretación de Michael Caine es tan inexpresiva y tan poco convincente que solo se me ocurre pensar que el director le odiaba y en realidad quería dejarle en ridículo para la posteridad. Sin embargo aparece siempre entre las mejores películas del cine británico de casi todas las listas al uso, así que por favor, tomése mi opinion personal sobre la misma como lo que es: una opinión más.

¿Y qué decir de Owen Luder, el arquitecto que diseñó el aparcamiento junto a Rodney Gordon? Uno tras otro sus edificios de los 1960s y 1970s han ido cayendo en desgracia y bien están en la picota (la Torre Derwent de Gateshead, el centro comercial y la urbanización Milford Tower de Catford), bien ya han sido demolidos (el Tricorn Centre de Portsmouth en 2004, el parking de Get Carter en 2009). En The Guardian hay una entusiasta defensa de su obra en particular y del brutalismo en general y desde luego este blog lamenta la pérdida de sus emblemáticos edificios.
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