martes, 16 de agosto de 2011

Blow-up y The Economist Plaza

Blow-up (Michelangelo Antonioni, 1966) es una película de culto por muchos motivos. Quizás el más importante es tener como telón de fondo a Londres en plena efervescencia del Swinging London: la moda, la música, el arte y la fotografía que florecieron en esa ciudad durante la segunda mitad de los 1960s quedaron perfectamente documentados para goce y disfrute de mods en particular y de todos los aficionados a la cultura sixties en general. También es muy conocido el hecho de que el guión se basa en un relato corto de Julio Cortázar, así que más de uno, entre los que me cuento, ha pasado bastante tiempo intentando encontrar algún libro o colección de cuentos de este autor donde aparezca 'Las Babas del Diablo', que fue la fuente de inspiración de Antonioni. Por estos dos motivos este film es uno de los favoritos del autor de este blog, aunque no es el porqué de esta entrada: en realidad si hoy Der Brutalismus trae a Blow-up a la palestra es por esa escena incial de apenas un mituto en que una pandilla de actores/mimos recorre alocadamente The Economist Plaza (Alison y Peter Smithson, 1959–1965) montados en coche.

Incluso en esta breve aparición se puede apreciar la perfecta planificación del conjunto de oficinas y la excelente combinación entre sobriedad y modernidad en los tres edificios. Considerada una de las mejores creaciones de Alison y Peter Smithson, esta pareja constituyó uno de los principales teóricos del brutalismo y fueron cabeza visible de la vanguardia artística en UK en los 1950s (no en vano fueron co-fundadores del Independent Group). A ellos se debe el concepto de 'Streets in the Sky', muy popular en la arquitectura de los años 1960s y 1970s, cuyo objetivo era fomentar la incorporación de amplias zonas de circulación dentro de los edificios residenciales para así crear proximidad y cercanía entre los residentes. Estas 'calles en el cielo' impulsaban también la completa separación del tráfico de vehículos y peatones, canalizandolos a diferentes niveles.

Su primera gran obra construida, la Hunstanton Secondary Modern School de Norfolk (1949-1954), hoy día la Smithdon High School, tiene la categoría de edificio protegido y supone uno de los primeros ejemplos de brutalismo en el Reino Unido, en tanto en cuanto muestra los materiales de construcción y los elementos estructurales del edificio en crudo, sin revestir ni ocultar a la vista. Los materiales de elección sin embargo fueron el acero y el cristal, en lugar del hormigón que caracteriza habitualmente a la gran mayoría de edificios de este estilo. Como no podía ser de otra forma conociendo la mala prensa que persigue al brutalismo y a pesar de la fama y gran reputación adquirida con sus primeras construcciones, los Smithsons cayeron en desgracia a principios de los 1970s tras el fracaso que supuso su ambicioso proyecto residencial Robin Hood Gardens en Londres. A partir de ese momento, esta pareja de arquitectos se centró en la enseñanza y en diseñar unas pocas viviendas privadas.

Podéis ver más fotos de la obra de los Smithsons en su grupo de Flickr.

jueves, 11 de agosto de 2011

Brainstorm y la sede de Burroughs Wellcome

Brainstorm (Douglas Trumbull, 1983), o Proyecto Brainstorm como se tituló en España, es un entretenido thriller de ciencia ficción en el cual gran parte de la acción transcurre en el la sede corporativa y centro de investigación de la Burroughs Wellcome & Company (Paul Rudolph, 1969), una empresa farmacéutica americana fundada a finales del S.XIX y que actualmente, tras diversas adquisiciones y fusiones realizadas a lo largo de los años, forma parte de la multinacional GSK, GlaxoSmithKline.

En la película, Christopher Walken y Louise Fletcher interpretan a dos brillantes científicos que descubren un método para grabar y reproducir las sensaciones experimentadas por el ser humano. El Ministerio de Defensa estadounidense se interesa en esta técnica debido a su pontencial como herramienta de entrenamiento y en otros campos más oscuros a nivel de Inteligencia de Estado, con lo cual el conflicto y la trama están servidos. Fue una película que me impresionó en su momento y en la que destacaban los gráficos generados por ordenador. Una reciente revisión de la misma me ha demostrado que ha envejecido con mucha dignidad.

Paul Rudolph es un interesantísimo y reputadísimo arquitecto americano firme seguidor de los postulados estéticos del Movimiento Moderno, siendo además uno de los grandes nombres del brutalismo en EEUU. Sus mastodónticas obras son veneradas por unos y despreciadas por otros (por supuesto este blog se cuenta entre los primeros), aunque esto no es nada nuevo y si venís siguiendo esta bitácora ya sabréis que los edificios construídos en este estilo arquitectónico polarizan a la sociedad creando fieles adeptos o acérrimos detractores, no hay término medio.

Más información sobre este increíble arquitecto en el blog de la Fundación Paul Rudolph y en su grupo de Flickr, el cual recoge abundante información y fotos de la sede de la Burroughs Wellcome.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Fahrenheit 451 y los bloques de Alton West

La película Fahrenheit 451 (François Truffaut, 1966), adaptación de la novela homónima escrita por el ínclito Ray Bradbury en 1953, tuvo un montón de dificultades para completarse: problemas de financiación que retrasaron y detuvieron el rodaje varias veces, el casting que no se terminaba de cerrar, Oskar Werner y Julie Christie que no se soportaban... Por suerte al final la primera incursión del director francés en el cine de ciencia ficción dio su fruto y podemos disfrutar de un interesantísimo film que hace justicia al libro sin necesidad de efectos especiales, y eso a pesar de que se sacrificaron ciertos elementos de ficción especulativa para hacer el proyecto viable. Las localizaciones incluyen los bloques de Alton West en Roehampton, Londres, donde entre 1953-1958 el LCC (London County Council) Arquitects' Department construyó una urbanización que incluía cinco bloques claramente inspirados en la Unité d'Habitation de Marsella de Le Corbusier, que actualmente se encuentran protegidos y en perfecto estado de conservación.

miércoles, 27 de julio de 2011

CCCP: Cosmic Communist Constructions Photographed

CCCP: Cosmic Communist Constructions Photographed
by Frédéric Chaubin
ISBN: 9783836525206
PUBLISHED: 25/03/2011
PAGES: 312
BINDING: Hardback
SIZE: 340 x 260 mm

Este impresionante libro de gran formato, primorosamente editado como solo sabe hacer Taschen, documenta un total de noventa edificios unidos por su espectacularidad y monumentalidad pero situados en varias ex-repúblicas soviéticas distintas. Si bien el hormigón crudo en el sentido brutalista es el material elegido en prácticamente todos los casos, es posible catalogar formalmente en este movimiento a unos pocos nada más. La originalidad y la desbordante imaginación que los arquitectos aplicaron a la hora de concebirlos es quizás la única característica común a todos ellos.

Erigidos en las últimas decadas de la URSS aprovechando que el férreo control que exhibía su estructura política empezaba a tambalearse, las construcciones incorporan una variedad de elementos constructivistas, expresionistas, regionalistas, o de ciencia ficción y el cosmos (un sustituto extraoficial de la religión en un país oficialmente ateo), pero los hay que se pueden clasificar claramente dentro del Movimiento Moderno o el brutalismo. El resultado es una mezcla abigarrada de influencias que magnificadas por los enormes volúmenes es imposible que deje indiferente a nadie.

Excepto el breve e interesante ensayo que abre el libro, a cargo del propio autor y en el cual nos cuenta el proceso de recopilación de imágenes y de documentación de las mismas a través de publicaciones oficiales casi desconocidas, la fotografía arquitectónica es la verdadera protagonista y ocupa la práctica totalidad del volumen.

Edición trilingüe en español, italiano y portugués. Más información en la página web de los editores, Taschen.

jueves, 21 de julio de 2011

Modesty Blaise y Bridget Riley

Aprovechando el tirón de las películas de espías y agentes secretos, que se popularizaron en los 1960s con las primeras adaptaciones de novelas sobre James Bond, se llevó a la pantalla grande también al personaje de cómic Modesty Blaise (Joseph Losey, 1966), probablemente con la intención de convertirse comercialmente en la competidora femenina de 007. Ni que decir tiene que no fue así. A pesar de los grandes nombres que incluía el reparto, con Monica Vitti, Terence Stamp y Dirk Bogarde a la cabeza, la película es bastante floja, aunque incluye algunos bizarrismos dignos de mención, como la extraña celda de Op-art en la que en un momento dado se encierra a la protagonista.

El patrón geométrico es una versión coloreada de Straight Curve (1964), una conocida obra de Bridget Riley originalmente en blanco y negro. ¿Colaboraría la británica en su creación, o fue tal vez una apropiación indebida, como ocurrió en muchas ocasiones con su obra durante los 1960s? Curiosamente, no he podido localizar en Internet ninguna imagen del cuadro original de Riley, supongo pues, que pertenecerá a una colección privada.

martes, 12 de julio de 2011

Get Carter y el parking Trinity Square

Uno de los pocos logros de Get Carter (Mike Hodges, 1971), estrenada en España como "Asesino Implacable", fue rodar una de las escenas tras el desenlace de la trama en el aparcamiento Trinity Square de Gateshead (Owen Luder & Rodney Gordon, 1967). En realidad, el Trinity Square Car Park, pues ese era su nombre oficial, era un centro comercial con un aparcamiento de varias alturas encima, construído todo ello dentro de los parámetros del brutalismo. En la última planta había además un fantástico café-mirador que parece ser no se llegó a inaugurar nunca, de hecho en la película aparece uno de los personajes principales cerrando el diseño de un restaurante con un par de arquitectos muy posh y muy afectados. Es decir, que 4 años tras su inauguración, el café-mirador seguía cerrado.

El otro mérito de la película es haber capturado en vivo y en sus orígenes el ambiente de un club de la escena que posteriormente se ha dado en llamar Northern Soul. Son unos 20 segundos aproximadamente, pero toda una legión de mods, skinheads y seguidores de los éxitos soul más underground la citan entre sus favoritas debido a esta particularidad. A mi el film me parece malísimo, en concreto la interpretación de Michael Caine es tan inexpresiva y tan poco convincente que solo se me ocurre pensar que el director le odiaba y en realidad quería dejarle en ridículo para la posteridad. Sin embargo aparece siempre entre las mejores películas del cine británico de casi todas las listas al uso, así que por favor, tomése mi opinion personal sobre la misma como lo que es: una opinión más.

¿Y qué decir de Owen Luder, el arquitecto que diseñó el aparcamiento junto a Rodney Gordon? Uno tras otro sus edificios de los 1960s y 1970s han ido cayendo en desgracia y bien están en la picota (la Torre Derwent de Gateshead, el centro comercial y la urbanización Milford Tower de Catford), bien ya han sido demolidos (el Tricorn Centre de Portsmouth en 2004, el parking de Get Carter en 2009). En The Guardian hay una entusiasta defensa de su obra en particular y del brutalismo en general y desde luego este blog lamenta la pérdida de sus emblemáticos edificios.

jueves, 7 de julio de 2011

The Hunger y la torre Cromwell del Barbican

La trama de El Ansia (The Hunger, Toni Scott, 1983) transcurre casi por completo en Nueva York, sin embargo la escena final tiene lugar en la torre Cromwell (Chamberlin, Powell & Bon, 1973) del Barbican Estate. Chamberlin, Powell & Bon, seguidores entusiastas de los principios del Movimiento Moderno, fue uno de los estudios de arquitectura más importantes del Reino Unido tras la II Guerra Mundial. Muchos de sus edificios están protegido por su interés y correcta planificación, entre ellos y desde 2001, el Barbican Estate en su conjunto. Eso no quita que, para mi sorpresa, el Barbican Centre (el centro cultural, no las torres residenciales) haya sido elegido en varias ocasiones como el edificio más feo de Londres.

El Ansia (The Hunger) es una reinterpretación del mito de los vampiros y la búsqueda de juventud y vida eterna a través del sacrificio de víctimas humanas. El guión destaca por incorporar elementos muy alejados de la visión super manida del vampiro centroeuropeo con colmillos que sólo puede salir durante la noche. A nivel técnico es un documento muy digno de la influencia de la estética de los videoclips en el cine de los 1980s (especialmente en cuanto a la iluminación). El vestuario y los peinados que luce todo el elenco de actores es también impagable, haciendo del film un catálogo fidedigno de las tendencias estéticas del momento. Y no se puede olvidar que hay una escena muy conocida en que las protagonistas, Catherine Deneuve y Susan Sarandon, se lo montan en la cama.

sábado, 2 de julio de 2011

La Decima Vittima y Edna Andrade

La Décima Víctima (Elio Petri, 1965) es una distopía basada en un relato corto de Robert Sheckley. En un futuro cercano, los gobiernos canalizan y controlan la violencia humana mediante La Gran Cacería, un concurso-espectáculo en el cual los participantes toman alternativamente el papel de cazador/víctima. La acción es retransmitida por TV y las grandes compañías aprovechan para incluir publicidad y esponsorizar a los concursantes.

Filmada en el año en que la exposición The Responsive Eye del MOMA convirtió al Op-art en un fenómeno de masas, a nadie sorprenderá que los protagonistas -unos fantásticos Marcello Mastroianni y Ursula Andress-, se tomen una copa y echen unos bailes en un modernísimo y futurista bar decorado con unos paneles inspirados sin duda en Color Motion 4-64 de Edna Andrade.
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